Queridos lectores zydruniles, hoy os vamos a
relatar un hecho que estremeció a España en la nochevieja de 1988. Fue el
momento más grandioso que ha habido y que posiblemente habrá en todos los
programas especiales de fin de año emitidos por una televisión pública o
privada. Si tenéis cierta edad seguro que coincidiréis en el acontecimiento que
vamos a narrar. No se trata de las típicas imitaciones de Los Morancos,
Martes y Trece o Cruz y Raya, ni siquiera el programa que se marcó
Chiquito.
Fue mucho más grande. El movimiento rotatorio y de traslación del planeta se
paró durante tres minutos y cuarenta segundos maravillosos que nos marcaron de por
vida, sobre todo a los que contábamos con una mente pura y limpia. Echar la vista atrás y
recordar ese momento hace que se estremezca mi cuerpo.
La vida de un niño en los 80
estaba llena de inocencia. Vivíamos en una joven democracia donde el libertinaje
no había entrado como un ciclón en este país. La programación infantil y el
discurrir diario jugando con los amigos en la escuela era de lo más sano del
mundo. Nuestro contacto más profundo con la anatomía femenina eran los
entrañables anuncios de desodorante Fá, en los que una chica de buen ver
nos mostraba sus encantos sin saber muy bien el motivo. También es verdad que
algún que otro avispadillo conseguía ver de escaqueo algunos trozos de las
películas protagonizadas por Esteso y Pajares, como "El liguero
mágico" y otras del estilo. Vamos, eran excepciones y por regla general nuestra
mentalidad en cuanto a temas sexuales estaba bastante protegida.
 |
|
No nos
importó en absoluto que Sabrina estuviese bizca. |
Las reuniones familiares de fin
de año eran las pocas ocasiones en la que nos podíamos acostar más allá de las
00:00. Allí disfrutábamos de una agradable velada familiar acompañada por el
programa que echaba la Primera Cadena, que básicamente constaba de algunos gags
humorísticos y actuaciones en playback grabadas con anterioridad -vamos, que
nuestro canal estatal en los últimos veinte años no se ha caracterizado por su
innovadora concepción del último día del año-. De esa noche que daba paso a 1988
no recuerdo ningún artista ni nada en especial, excepto "el momento", el gran
momento. Los presentadores dieron paso a una cantante italiana de 20 años
desconocida en España, Sabrina, para que interpretase el tema "Boys". Mi
primera impresión fue bastante grata, ya que me llamaron la atención sus
voluptuosos senos... y eso que sabía lo que iba a ocurrir. La chica empezó a
cantar y bailar con entusiasmo su tema, hasta ahí todo lo normal. Al poco
tiempo, con tanto meneo, el palabra de honor que llevaba puesto empezaba a ceder
para que continuamente sus pezones se dejasen entrever. Sabrina cantaba, bailaba
y se subía la prenda. Fueron unos momentos tremendos que cada casa vivió de una
particular manera. Los padres de mi amigo Migue, los muy perros, le tapaban los
ojos para que no pudiese ver. El "¡uy, uy, qué tía con más poca vergüenza!"
estaba en boca de toda madre mientras el mito transalpino gritaba boys, boys,
boys... En ese instante, mis ojos estaban como platos y mi rostro esbozó una
perenne sonrisa hasta que caí dormido.
|
 |
 |
|
¡Uy, se
me sale una teta sin querer queriendo! |
Al día siguiente, Sabrina
estaba en boca de todo el mundo, de niños y mayores. En esa época navideña se
llegó a crear hasta un villancico en su honor: "25 de diciembre, boys boys boys, ha llegado Cicciolina y su amiga la Sabrina...". Por aquellos entonces
no había internet ni nada parecido, así que desconozco si se extendió por toda
nuestra geografía. Al menos, en mi entorno sí se cantó con cierta frecuencia...
 |
|
Portada
que sólo puede entenderse en un país bajo estado de shock.
|
Por mi corta edad, pensé que el
percance que tuvo Sabrina con sus pechos fue fruto de la casualidad, de una
vestimenta demasiada holgada o un fallo de ese estilo. Quizá por eso, por la
concepción de "desliz", su imagen se propagó por la televisión y de boca a boca
como fuego en gasolina. No obstante, eso no fue más que una operación de
márketing perfectamente orquestada para popularizar a Sabrina, ¡y vaya si lo
consiguió!. Su éxito se cimentó en muchos puntos:
-Canciones en inglés para
hacerla más internacional.
-Estilo de música copiando a Bananarama, uno de los grupos con más éxito
de la época. Ritmos discotequeros, alegres y con menos profundidad en sus letras
que una lata de anchoas. Ideal para adaptarse al gusto del populacho.
-Chica guapa, joven y con un cuerpo de miedo.
-En sus inicios iba acompañada por un osito de peluche, dando así un poquito más
de morbo.
-Buscar el escándalo. ¿Qué mejor forma de darse a conocer que enseñando su "impechonante"
interpretación musical en uno de los momentos donde hay más españoles pegados a su televisor?.

Los que llevaron a cabo la
promoción de Sabrina no lo pudieron hacer mejor, ¿a qué ninguno de vosotros
olvida el siguiente estribillo?
Boys, boys, boys
I'm looking for a good time
Boys, boys, boys
Get ready for my love
Ese numerito del percance
pectoral, con el paso del tiempo, descubrí que lo repetía en muchas actuaciones,
sobre todo en sus comienzos. Cuando ya era toda una estrella consagrada, puso un
poco de tranquilidad a su busto cuando estaba en el escenario porque ya
lo enseñaba en otros medios. Apareció en infinidad de revistas posando desnuda. Desde España
hasta Japón acaparó decenas de portadas que nuestros mayores agotaron en los
quioscos como posesos. Por su enorme popularidad, también era conocida entre el
género femenino y tuvo también un gran protagonismo en la prensa rosa.
|
 |
|

|

|
|

|

|
|
¿Alguien ha acaparado más portadas de "Interviú" que ella? |

Para los niños era poco menos
que una diosa. Ella fue la primera que nos enseñó las glándulas mamarias en
movimiento, y quieras que no, tiene un rinconcito en nuestra nostalgia. Un
amigo, por si no había visto ya el momento sublime unas 600 veces, no tuvo otra
idea mejor que interrumpir la grabación que estaba haciendo su padre del
Betis-Sevilla de la temporada 87-88 para inmortalizar en el VHS las ubres de
nuestra amiga. Por si fuera poco, no pulsó de nuevo el REC para que el partido se
siguiese grabando. Cuando su padre le dio por ver el contenido de la cinta y se percató que en vez del gol de Francisco estaba la señora Sabrina, mi
amigo se llevó uno de los castigos más duro de su vida. Otro amiguete compró una
revista con un póster inmenso y hoy día lo sigue teniendo de cabecera en su
cama. Hay mil y una historia sobre ella.
 |
|
¿Alguien duda del calado que tuvo entre nosotros? |
Antes de que Sabrina entrase en
nuestras vidas, los otros mitos eróticos del pueblo íbero eran Samantha Fox o
Marta Sánchez. La primera perdió todo su encanto cuando descubrimos los
menesteres a los que se había dedicado antes de lanzarse al mundo de la música
-o sea, que antes no era micrófonos precisamente lo que se llevaba a la boca-.
Mientras tanto, en Italia circulaba otro mito sexual muy apreciado por estos
lares, Cicciolina. Ella pertenecía al mismo gremio en el que estuvo la señorita Fox,
pero saltó a la fama al convertirse en parlamentaria italiana formando parte de
un grupo político que pregonaba el amor libre y paranoias varias, ganándose el
apoyo del pueblo italiano en comparecencias públicas en las que era objeto de
sobeteos variados o enseñando lo que le reclamaban sus incondicionales. Cuando
la vejez le pasó factura y ya no estaba para el cine, hizo un intento de hacerse
un hueco en la música una vez entrada la década de los 90, obteniendo un éxito
más o menos equiparable al de Jesús Vázquez o Jesulín de Ubrique.
 |
|
"Sabrina
me la empina, Samantha me la levanta", un dicho de finales de los 80.
|
 |
|
En A
Coruña siguen teniendo muy presente a Ilona. |
Ya han pasado diecisiete años
desde que Sabrina cautivó a toda una nación. La última vez que recuerdo verla
aparecer en televisión fue a mediados de los 90, en Telecinco. Tenía el pelo
corto, otra vestimenta y un aspecto algo más envejecido. A mi pesar, no he
vuelto a saber nada de ella -joder, parece que estoy hablando de un romance de
verano-. Ahora debe rondar los 40 años de edad y me la imagino trabajando en la
tele o viviendo de los derechos de autor. Esté donde esté, debe ser consciente
que forma parte de la historia del espectáculo en España. No cabe duda que se
merece una pensión vitalicia por sus duros años de trabajo, y por los
inolvidables botes con los que acompañaba el ritmo de sus canciones.
 |
|
Sabrina
es ahora una pureta que encaja muy bien los años. |
Si los niños de hoy en día ven
la actuación de Sabrina dirían "¡bah, vaya rollo!". Les sería absolutamente
indiferente. Todo ello es fruto de un país donde reina el vicio y la perversión
sin cortapisas, en la que los chavales antes de saber andar ya están viendo
Spice Platinum e intercambiándose fotos obscenas por el ordenador. Es una
lástima que aquellos valores de inocencia reinantes se encuentren en peligro de
extinción. Afortunadamente, puedo sentirme orgulloso de pertenecer a la
generación que se sintió fascinada por algo tan simple como el fin de año del
boys, boys, boys...
 |
|
Eterna
Sabrina. |
por Zydrunas
Escribe al autor
u
Opina en el
foro