El artículo de hoy está reservado para, nada más y nada menos, Posesión Infernal (su título original es Evil Dead). Estamos hablando de un clásico entre los clásicos, un película que marcó un antes y un después en el cine de terror, definiendo claramente al sub-género del gore. La matanza de Texas y El Exorcista sentaron en la década anterior los nuevos designios del cine de terror. Sin embargo, el film que comentaremos deja en pañales a Leatherface (y por ende, a toda su familia de psicópatas) y a la endemoniada niña. Se ha ganado a pulso el calificativo de "película de culto". ¿Crees que estamos exagerando? Para nada. El mismísimo Stephen King dijo sobre ella que "es la mejor película de terror de todos los tiempos". Si este señor fue capaz de lanzar al aire semejante afirmación... , vamos que proviene de un tipo que ha vendido millones de libros y ha escrito miles de páginas sobre el tema en cuestión.

Posesión Infernal fue escrita y dirigida en 1981 por un jovencísimo Sam Raimi -director de Darkman o Spiderman entre otras-, que por aquellos tiempos contaba con 20 años. Mediante su cortometraje titulado Within the woods (1977) se ganó la credibilidad suficiente para poder llevar a cabo un proyecto de 300.000 dólares, el largometraje que está centrando nuestras líneas. A cada centavo de ese presupuesto se le sacó todo el jugo. La imaginación y el talento innato para la cinematografía fueron las armas con la que se combatió la escasez de recursos monetarios. Apostar por un joven sin formación académica en cinematografía era muy arriesgado... pero resultó caballo ganador.
Esta película tiene todos los ingredientes para que nos guste: jóvenes desenfadados en busca de un fin de semana inolvidable -¡vaya si lo fue!-, una casa abandonada en medio del bosque, tiempo libre y "algo" que no se sabe lo que es ni de donde sale. Fue un regalo caído del cielo para aquellos amantes del terror cansados del sustito de turno, las sombras chinescas y el cuchillo ensangrentado encima de la mesa. Sin embargo, un contenido tan explícito hizo que nuestra peli llevase a cuestas la calificación de X -como las de John Holmes o Seka- debido a su alto contenido violento, por lo que se estrenó en México y tuvo muchísimos problemas para su distribución. Con el paso del tiempo fue estrenándose a lo largo del globo con versiones censuradas, dejando una legión de fans tras su senda.
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Piquete de ojos |
Los que por 1982 estábamos aún con chupete, tuvimos nuestra gran oportunidad en el 2003. Con motivo de su aniversario número 20, Posesión Infernal pasó de nuevo por las salas de cine. Un desconsolado y triste Zydrunas dio a parar en el Centro Comercial Rosaleda (Málaga) después de que el señor Dario Debray Silva Pereira nos jodiese la clasificación a la UEFA con un partidazo cuando aún vestía de blanquiazul. ¿Hay algo mejor para aliviar las penas que grandes dosis de terror? Así que acabé extasiado por ese torrente de sangre que provenía de una pantalla de cinco metros de ancho. Fui uno de los privilegiados que disfrutamos de la vuelta al cine de Posesión Infernal. Una experiencia muy gratificante que me ayudó a olvidarme de esos endemoniados rizos rubios que nos aguó una gran noche rojiblanca...
Vamos al campo
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Se las prometían muy felices |
Cinco jóvenes se dirigen a una vieja casa de campo. Son dos parejas, Ash-Linda y Scotty-Shelly, y Cheryl, hermana de Ash y cuyos menesteres una vez alcanzado el destino no se sabía muy bien cual serían. Era previsible que las dos parejas se dedicaran en cuerpo y alma a la práctica del fornicio, ¿pero qué haría ella?. Pues la típica cortapuntos y especialista en estar donde no le llaman, ¿a que tenéis algún amigo así?. A pesar de todo, agradecemos que se apuntase al viaje, pues desde mi punto de vista es el personaje más interesante de Evil Dead, la que encarnó las escenas más memorables, como "The tree rape" o la primera posesión. Para muchos, Ash es el líder indiscutible. Yo discrepo seriamente, quizá por mi tendencia a fijarme en otros detalles que no llaman la atención a la mayoría.

Por otra parte, Scotty es el graciosillo de turno, que hace bromas que provocan menos risa que un chiste de Mariano Mariano y termina con los nervios de sus amigos. Precisamente por su innato afán a la estupidez más primaria, está a punto de empotrarse de frente con un camión y acabar prematuramente con la historia. Antes de llegar a la cabaña, tienen tiempo para pasar por un puente en ruinoso estado y sufrir un pequeño percance (una rueda atrancada) solucionado con un acelerón. No era difícil prever que ese animado trayecto era preludio de un plato fuerte que se serviría al caer la noche, alejados de la civilización.
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Camino al infierno |
La casa molaba bastante: localización envidiable rodeada de naturaleza, construcción madera y un característico aire místico. Cheryl era la que menos convencida estaba de todo aquello, pero sus compañeros le echaban menos cuenta que el Comité de Competición
al Sevilla FC. Algo pasaba allí, estaba claro. Ruidos desde el sótano levantaron el interés de los ocupantes de la vivienda, por lo que Scotty bajó a ver lo que se cocía allí abajo. Tras un ridículo intento de asustar a Ash -lo más triste es que lo consiguió-, encontraron el Necronomicón. el "Libro de los muertos", encuadernado con carne humana y escrito con sangre, que encerraba las claves para revivir espíritus aletargados (ese libro obsesionaba un poco al director, de hecho había realizado varios trabajos de él para la Universidad). Los dos machotes subieron con los demás portando diversos hallazgos: una daga con una calavera por empuñadora, el mencionado Necronomicón y una grabadora. Este último objeto contenía los testimonios de un arqueólogo, que, ateniéndonos a su relato, parecía estar pasándolo peor que Tito en el entierro de Chanquete debido a causas sobrenaturales. Lógicamente, el giñe se fue apoderando de los amiguetes hasta el punto que Cheryl paró la cinta. Scotty, como no podía ser de otro modo, puso su dedo índice sobre el play de la grabadora y comenzaron a brotar voces bastantes chungas, en un idioma desconocido, que no eran otra cosa que un conjuro que hacía revivir a las almas...
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Ladies of Evil Dead |
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¡Cuñaaaaaaaaooooooo!, ¿lo has cogío Jezú? |
A partir de este punto, el minutaje restante de la película es sencillamente apoteósico. El paseo nocturno que se marca Cheryl por el bosque a la caza de "eso" que merodea por su ventana roza lo surrealista. ¿A quién se le ocurre adentrarse en el bosque en busca de un
sujeto/cosa desconocido? Si fuese Arnold Schwarzenegger con un bazoka debajo del sobaco podría entenderse semejante acto de valor, pero el caso es que se trataba de una joven de unos 55 kilos de peso. Su insinuante camisón, al parecer, puso cachondo al bosque. Sí, como lo oyen, ¡el bosque se excitó!. Sin comerlo ni beberlo, Cheryl se vio rodeada de ramas, que acabaron por tumbarla en el suelo y separar sus piernas para que un inmenso tronco -que no troncho- hiciese diana en su monte de venus. Alguna "necesitada" se habría quedado allí un rato disfrutando de la vegetofilia aprovechando la coyuntura, pero ella lo pasó bastante mal y pudo escaparse de las malvadas manos de la naturaleza para regresar con sus amigos. Encima de padecer una traumática experiencia entre los árboles, vino a la casa y la tomaron por loca -quizá ellos pensaran que todo su cuerpo, lleno de heridas y rasguños, sería fruto de la alergia al polen-. Ella, histérica perdida, quería marcharse de ese lugar a toda costa, y su intento por irse con Ash en el coche fueron baldíos. Estaban cerradas todas las salidas.
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Así deben sentirse las amantes de Makelele |
Nuestra chica fue poseída por un ente maligno. Se transformó en un ser con una apariencia aterrante y no escatimó en repartir más
estopa que los sacamantecas entre todos los ocupantes de la casa. Especialmente llamativa fue la operación de tobillo que realizó a Linda con un lápiz. Ash, en un intento por reducirla, fue revoleado como una marioneta. Tan mal estaba la cosa que ¡Scotty! fue quien redujo a semejante bicho a base de patadas hasta encerrarlo en el sótano. En esa ubicación permaneció la poseída Cheryl, haciendo -como dijo Linda- "ruidos asquerosos" y amenazar a todos aquellos que aún tenían forma humana. Una de las señas de identidad de esta película son sus gritos embrutecidos cuando un espíritu maligno entra en acción, realmente impactantes. Después de llevarse toda la película cabeceando la tapa que le impedía salir del sótano, consiguió romper las cadenas y darle una buena somanta de palos a Ash.
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Mi posesión favorita |
Poco a poco fueron cayendo uno a uno los jóvenes bajo una posesión. El único libre de ese influjo maligno fue Ash -más conocido por su nombre real, Bruce Campbell-, considerado como el auténtico héroe de la trilogía Evil Dead. Con la experiencia adquirida durante cuatro horas tragando vómitos, bilis y todo tipo de sustancias repugnantes que salían en las luchas con esos seres, descubrió que al única forma de acabar con ellos era ¡descuartizándolos!. Dicha tarea era un tanto dura de llevar a cabo. Imaginaos la situación, ¿os resultaría agradable el trance por el que cortáis a pedacitos con una sierra mecánica a la que era tu pareja hace dos horas? Por si fuera poco quitarte de encima a bichos con más mala leche que Karpin, además había que luchar con tu conciencia. La película llegó a un punto trepidante. La abundante sangre que salía por todos lados, también lo hacía de ¡la propia casa!. Bombillas, tuberías o enchufes desprendían ese líquido elemento. Todo eso aderezado por efectos manuales que saboreamos como un buen vino viejo, como un entrañable recuerdo que nos remonta a épocas pasadas de artesanía en la Serie B.
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¡Yeaaaaaahhh! |
Todos los efectos especiales estaban bastante conseguidos y daban mucha consistencia a la historia. Lo mejor era el sentido visual de Sam Raimi, que te sumergía en el relato con un trepidante montaje e ingeniosos planos, como la cámara subjetiva que se acercaba velozmente a los protagonistas. Supo desdramatizar la historia en momentos que lo necesitaba, e inyectar adrenalina en situaciones memorables. Una obra fabulosa que debe tener un sitio obligado en cualquier videoteca.
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El alimento de los campeones |
Algunas curiosidades
-El coche que se usó en la película pertenecía al propio director. Sale también en las secuelas Terroríficamente muertos y El Ejército de las Tinieblas. Además, las escenas del sótano fueron rodadas en su casa.
-Antes de cruzar el puente, se puede ver al productor de la película, que no se dio cuenta que ya estaban grabando.
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Más concentración cuando estemos trabajando |
-No se usó decorado, sino una casa en Tennessee. Acabó destrozada con el rodaje de la película, y años después fue arrasada por un incendio. Una lástima, ya que hoy en día seguro que sería lugar de peregrinación.
-En el sótano que encuentran el Necronomicón hay un póster de la película de terror Las Colinas Tienen Ojos, de 1977.
-Los pescadores que saludan al coche, son Sam Raimi y su hermano.

-Han salido videojuegos de Evil Dead, con resultados mediocres.
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Los videojuegos no llegan a la altura de las circunstancias |
-La mayoría de actores formaron parte del corto Within the Woods que comentamos antes, y con Evil Dead abandonaron el mundo del cine -que no televisión o teatro-, exceptuando a Bruce Campbell, que sobre su casi cincuentona espalda lleva una dilatada trayectoria profesional en el mundo del celuloide.
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Linda, Cheryl y Shally más de 20 años después |
-El mencionado Bruce Campbell es amigo de Sam Raimi desde la infancia.
El legado de Posesión Infernal
El terror en el cine siempre se había basado en el suspense, en lo que no se ve, en los sustos inesperados... Aquí no. Se nos muestra quiénes son la amenaza y su forma de actuar. Sentimos la angustia de Ash y la crueldad de sus enemigos, con breves incursiones en el humor negro. La sangre existe y emana de los cuerpos. Las extremidades, cuando reciben un corte profundo, se desligan del tronco. Las sombras, pequeñas gotas de sangre que caen de fondo... han pasado a mejor vida. Posesión Infernal nos enseña los instintos más bajos de la supervivencia, que llevan al protagonista a usar como puede cuchillos, objetos punzantes y su propia fuerza de cualquier modo que le permita seguir conservando su vida. Manos sueltas, ojos explotados, ríos de sangre, hematomas, heridas, vómitos, extraños fluidos... todo eso y más se mezcla en 85 minutos que representan la obra más sublime del gore.

por Zydrunas
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