
El Gran Equipo del Sur de España viaja a Euskadi para enfrentarse al cuadro dirigido por nuestro siempre querido y admirado con Joaquín Caparrós Camino. Este será el primero (y menos decisivo) partido de los dos que jugaremos en fechas venideras frente al Athletic Club de Bilbao.
Bilbao, dulce hogar
Hace tiempo, el Athletic de Bilbao era un equipo que desprendía poder entre sus rivales y que ganaba títulos de dos en dos. Desde hace años es un equipo vulgar y carente de técnica que lucha cada año por no quemarse por primera vez en el fuego de la Segunda División. Su filosofía es la causante de su debilidad y la que le deja sin muchas alternativas. Pasaron muchos años desde el “baby boom” y las madres no pueden parir hijos cual coneja, sino, entre la hipoteca, el euribor, la gasolina y los tropecientos gastos familiares más, pasarían tela de hambre. Así que las mujeres vascas cuando cumplen los treinta años y quieren cumplir su sueño maternal, lo más posible es que tengan un solo hijo. Con un índice de natalidad tan pobre, es más difícil que salgan Zarras, Pichichis, Bakeros, Goikoetxeas, Lorens o Arconadas.
Su filosofía es bella, quizá de los pocos resquicios románticos que quedan en este mundo del fútbol tan envuelto en dinero y sin escrúpulos. Pero a los buenos bilbaínos no les quedará más remedio que abrir sus fronteras y aceptar entres sus filias a jugadores españoles y extranjeros si no quieren acabar con sus huesos en Ipurúa jugando contra el Eíbar. Además, no creemos que Ángel María Villar sea Christopher Lambert en “Los Inmortales”...
Este Athletic tiene bastante más calidad que el de años anteriores, y se refugia en los ciento noventa y tres centímetros de Llorente, cuya larga sombra sirve de cobijo al resto del equipo y su peluda testa crea más de un quebradero de cabeza a los rivales. Hemos de decir que en Copa del Rey, él se alzó por encima del mismísimo Squilacci y marcó el importante gol vasco.
Dejando a un lado el último resultado, el Athletic en los últimos años se nos ha dado bien, y San Mamés ha sido escenario para el lucimiento de Julio Baptista, Daniel Alves, Jesús Navas y hasta del gran Paco Gallardo. Es un campo que se nos ha dado bien, la verdad.
Confiamos en Jesús Navas o Kanouté para que nos den tres puntos que serían la antesala perfecta para el partido de semifinales de Copa del Rey.