
El Gran Equipo del Sur de España ha pasado de eliminatoria en Copa del Rey esta noche en Riazor tras vencer por 0-3 al que fuera durante años nuestra bestia negra. Es un hecho noticioso, ya que teniendo en cuenta que quien estaba sentado en el banquillo era Manuel Jíménez Jiménez jamás habíamos pasado una eliminatoria de un torneo por KO. Bueno, miento. En verdad habíamos apeado al Denia y al Ponferradina.
Los últimos dos partidos han sido especialmente brillantes para nuestro equipo. Manuel Jiménez, quizá viéndole las orejas al lobo, decidió tornar el juego rácano y con menos ideas que el risitas delante de un examen de Econometría en uno ofensivo y valiente, recordándonos al que nos llevó hasta la gloria. En estas últimas semanas donde se ganó merecidas críticas por sus penosos y patéticos planteamientos en Génova y en casa ante el Osasuna, es posible que meditase en su domicilio viendo videos del Sevilla Fútbol Club de hace dos y tres temporadas para coger algo de inspiración. Sea como sea, le damos la enhorabuena por sus dos últimos partidos porque vuelve a rellenar nuestra vacía barrita de optimismo.
Si al cambio radical de planteamiento le unimos al momento dulce de uno de los mejores jugadores del mundo, Frederick Kanouté, los resultados vienen por sí solos: el Sevilla Fútbol Club gana con holgura, hace un buen fútbol y el sevillista llega en casa para cumplir con su pareja. Hay que salir de vez en cuando a puerta gayola y confiar plenamente en las maravillas que nos pueden mostrar ases del balompié como el anteriormente mencionado Kanouté, Luis Fabiano, Jesús Navas o Renato. El Sevilla Fútbol Club tenía armas más que suficientes para machacar al Deportivo de la forma en que lo ha hecho, sólo tenía que liberarse de esos grilletes que eran caldo de cultivo para recibir golitos inoportunos y quedarnos con cara de tontos.
El Sevilla Fútbol Club, de momento, ha cambiado su cara. Ahora queda mantener esta tendencia y tener la maestría para dosificar esfuerzos entre todos para conseguir algo grande en Copa del Rey y mantenernos bien situados en liga, competición en la que poco podemos hacer ante un FC Barcelona imparable.
Mención especial merece la pareja de centrales galos, que dan una consistencia y rocosidad importante a nuestra defensa, aderezada por gotas de calidad. Es una pena que habitualmente tengamos una puerta abierta de par en par por la banda derecha...
Ahora nos espera el Valencia CF, eliminatoria dura a buen seguro. Será un choque igualado, pero ahí tenemos jugadores para plantar cara, mientras que la mentalidad correrá a cargo de Jiménez. Ojalá no vuelva a recular.