
El Gran Equipo del Sur de España ha ganado en el Santiago Bernabéu con todo merecimiento, pese a que antes del partido el optimismo imperante debido a la debilidad de la plantilla de nuestro rival se unía la falta de confianza en nuestro equipo debido al tradicional medio escénico y la presencia arbitral.
El partido empezó de cara, con un gol de Adriano a los pocos minutos. El Sevilla Fútbol Club, bien situado sobre el césped, retenía al Real Madrid. Para nuestra sorpresa, Romaric estaba haciendo un partidazo, cambiando el balón de sentido y basculando el juego. No obstante, llegó Raúl, el jugador más sobrevalorado en la historia de este deporte, y marcó el gol del empate. Sería un espejismo para Guti, Salgado, Cannavaro y el resto del Real Madrid, ya que el juego sevillista, sin necesidad de un gran trabajo táctico, se imponía por la calidad de sus futbolistas. Así que con un Jesús Navas portentoso, nos pusimos 1-3 mediante un gol de cabeza de Romaric y otro de Kanouté, con su maestría habitual.
En el segundo tiempo volvimos a ver otra "Jimenada". Echamos el equipo atrás en vez de irnos a por Casillas y meterle otros tres. Por culpa de tan conservador planteamiento, estuvimos a punto de perder el partido a consecuencia de una remontada. El Real Madrid se puso 3-3y todo indicaba que haríamos el ridículo al desperdiciar una clara ventaja. Por fortuna, ahí estaban Kanouté y Renato para poner el 3-4 y llevarnos otra victoria de Madrid, la tercera en esta temporada.